Desde que inicié mi aventura y mi
gran amor por los videojuegos sabía que mi primer consola sería, por mí,
recordada por siempre. El juego de Mario donde romper bloques era el principal
objetivo que teníamos mi hermana y yo; el juego de matar patos disparando a la
pantalla con una tecnología que para una niña de 7 años era lo más increíble
del mundo. Los juegos de una consola que nos unían en familia, y nos dejaron
unas experiencias inolvidables.
Cuando crezco y me doy cuenta que
la mente maestra detrás de toda la creación de fantásticos mundos como Mario,
Zelda, Donkey Kong y Star Fox se llama Shigeru
Miyamoto, se crea un pequeño propósito en mí, el cual es conocerlo en
persona.












